¿Qué es la ozonoterapia?
El ozono es un gas. Es el mismo que forma la capa que nos protege del sol, pero en medicina se produce en un aparato a partir de oxígeno puro y se usa en cantidades muy pequeñas y controladas.
La idea detrás de su uso en heridas es doble:
Elimina microorganismos. El ozono destruye bacterias y hongos por contacto directo.
Estimula la reparación de la piel. En estudios con muestras de tejido se ha visto que, después del tratamiento, aumentan unas sustancias que el cuerpo produce naturalmente para reparar heridas.
¿Cómo se aplica?
No hay una sola forma. Las más habituales son:
Aplicación directa en el Área afectada: mediante inyeccion de gas ozonizado.
Aceites ozonizados. Aceite de girasol u oliva tratado con ozono, que se aplica sobre la herida como una crema o pomada, directamente o con un apósito. Es la forma más sencilla y la que más se usa en casa.
Gas aplicado sobre la herida. Se cubre la zona con una bolsa hermética y se introduce la mezcla de oxígeno y ozono. Solo se hace en consulta.
Agua ozonizada. Para lavar y limpiar la herida.
Tratamientos generales. Aquí el ozono no se aplica en la herida sino en todo el organismo, por ejemplo tratando una pequeña cantidad de tu sangre y devolviéndola. Estas modalidades son más complejas y tienen más precauciones.
Vale la pena que sepas cuál te están proponiendo, porque no son intercambiables ni tienen los mismos riesgos.
¿En qué heridas se usa?
Casi toda la experiencia médica se concentra en heridas crónicas de las piernas y los pies, es decir, las que llevan mucho tiempo sin cerrar:
Úlceras del pie en personas con diabetes (es, con diferencia, la más estudiada)
Úlceras por problemas de circulación venosa (várices)
Úlceras por mala circulación arterial
Para otros tipos de heridas quemaduras, heridas después de una cirugía.
¿Qué dicen los estudios?
Varios trabajos que han reunido y analizado en conjunto los estudios disponibles encuentran señales positivas. En personas con úlceras de pie diabético, quienes recibieron ozono además del tratamiento habitual mostraron:
Reducción del tamaño de la herida más rápida
Menos días de hospitalización
En algunos análisis, menor necesidad de amputación
El ozono que se aplicó sobre la piel, no se reportó efectos adversos. No es un tratamiento que suela hacer daño.
Lo más importante: qué no debe reemplazar
Si decides probar la ozonoterapia, que sea añadida a tu tratamiento, nunca en lugar de él.
Una herida crónica cierra gracias a cosas que pueden parecer poco espectaculares pero que son las que realmente funcionan:
Limpieza y retirada del tejido muerto por parte de personal capacitado
Quitar presión del pie con calzado o dispositivos adecuados, si tienes diabetes
Control del azúcar en sangre
Medias o vendajes de compresión, si la úlcera es por várices
Revisar la circulación y, si hace falta, tratarla
Antibióticos, cuando hay infección
El riesgo real de la ozonoterapia no es el gas. Es que alguien deje de hacer estas cosas confiando en que el ozono las resolverá. Una úlcera que se descuida puede terminar en una infección grave o en una amputación.
¿Es segura?
Aplicada sobre la piel, por lo general sí. Los estudios no han encontrado efectos adversos relevantes con los aceites ozonizados ni con el gas aplicado localmente.
Las precauciones importantes corresponden sobre todo a las modalidades que actúan sobre todo el organismo. En esos casos, el tratamiento no está indicado si tienes:
Una alteración de la sangre llamada déficit de G6PD (a veces conocida como favismo)
Problemas de coagulación o un sangrado activo
Plaquetas muy bajas
Hipertiroidismo no controlado
Enfermedad del corazón inestable
Embarazo o lactancia
En resumen
La ozonoterapia es un tratamiento de apoyo con resultados prometedores. Es económica, sencilla y rara vez causa problemas. Al mismo tiempo, la guía internacional de referencia todavía no la respalda, y no existe un protocolo estándar sobre cómo aplicarla.
Puede ser una opción razonable para conversar con tu médico cuando una herida no avanza con el tratamiento habitual. No es una alternativa a ese tratamiento, y desconfía de quien te la presente como una cura garantizada.


