Sudar es normal y necesario: así regula el cuerpo su temperatura. Pero algunas personas sudan mucho más de lo que su cuerpo necesita, en cantidades que empapan la ropa, obligan a cambiarse durante el día y condicionan qué ponerse, a quién saludar o si levantar el brazo en público.
Eso tiene nombre médico: hiperhidrosis axilar primaria. No es falta de higiene, no es nerviosismo, y no es algo que se supere "relajándose". Es una condición médica reconocida, y tiene tratamiento.
¿Cómo saber si mi sudoración es excesiva?
Los médicos usamos una escala sencilla de cuatro puntos. Lee las cuatro frases y elige la que mejor describe tu situación:
Mi sudoración nunca es notoria y nunca interfiere con mis actividades diarias.
Mi sudoración es tolerable, pero a veces interfiere con mis actividades diarias.
Mi sudoración es apenas tolerable y frecuentemente interfiere con mis actividades diarias.
Mi sudoración es intolerable y siempre interfiere con mis actividades diarias.
Si te identificas con el 3 o el 4, se considera una hiperhidrosis de intensidad importante y vale la pena consultar. Esta escala también nos sirve después para medir si el tratamiento funcionó.
Primero, descartar otras causas
Antes de tratar la sudoración conviene asegurarse de que no sea el síntoma de otra cosa. Hay condiciones por ejemplo, problemas de tiroides que producen sudoración excesiva, y en esos casos lo que hay que tratar es la enfermedad de fondo, no el sudor.
Son señales que orientan a buscar otra causa: que la sudoración sea generalizada y no solo en las axilas, que aparezca durante la noche mientras duermes, que haya comenzado de golpe en la edad adulta, o que venga acompañada de fiebre, pérdida de peso o palpitaciones.
Por eso el primer paso siempre es una consulta, no directamente un tratamiento.
¿Qué se prueba antes de las inyecciones?
La toxina botulínica no es lo primero de la lista. La secuencia habitual empieza por opciones más simples:
Antitranspirantes de concentración médica. Contienen cloruro de aluminio en concentraciones más altas que los de venta libre. Se aplican de noche sobre la piel seca. Son la primera opción y a muchas personas les resultan suficientes. Su inconveniente más común es la irritación de la piel.
¿Cómo funciona la toxina botulínica en el sudor?
Las glándulas del sudor reciben la orden de trabajar a través de un mensajero químico que liberan las terminaciones nerviosas de la piel. La toxina botulínica bloquea la liberación de ese mensajero.
Sin la señal, las glándulas de esa zona dejan de producir sudor de forma temporal.
Dos aclaraciones que suelen generar dudas:
No es lo mismo que el Botox estético. El principio activo es el mismo, pero cambia dónde se coloca. En Medicina estética se inyecta en el músculo para relajarlo. Aquí se inyecta dentro de la piel, muy superficial, a la profundidad donde están las glándulas. El músculo de debajo no se afecta y no pierdes fuerza en el brazo.
No es permanente. Las terminaciones nerviosas se recuperan con el tiempo y el sudor regresa. Por eso el tratamiento se repite.
¿Está aprobado?
Sí. La toxina botulínica tipo A cuenta con aprobación desde 2004 para el tratamiento de la hiperhidrosis axilar primaria grave que no se controla adecuadamente con tratamientos aplicados sobre la piel, en personas adultas.
Dos límites importantes de esa aprobación, que es justo que conozcas:
Su seguridad y eficacia no están establecidas en menores de 18 años.
La aprobación es solo para las axilas. Su uso en manos, pies o cara no cuenta con el mismo respaldo. En las manos, en particular, puede producir debilidad temporal de los músculos de la mano.
¿Cómo es el procedimiento?
Antes. Te pediremos que te rasures las axilas y que no uses desodorante ni antitranspirante durante las 24 horas previas.
El día de la consulta conviene llegar con tiempo, sin haber hecho ejercicio ni tomado bebidas calientes en la media hora anterior. Llegar con ropa comoda.
Mapeo de la zona. Para inyectar exactamente donde hace falta se usa una prueba sencilla: se pinta la axila con una solución de yodo, se deja secar y se espolvorea almidón. En unos diez minutos, las zonas que sudan se tiñen de azul oscuro. Eso dibuja el área a tratar.
Las inyecciones. Se aplican con una aguja muy fina, repartidas en unos 10 a 15 puntos por axila, separados entre sí uno o dos centímetros, formando una cuadrícula. La aguja entra apenas unos milímetros. El pinchazo es molesto pero breve; suele describirse como picaduras pequeñas.
Después. Puedes retomar tu día normalmente. Es común algo de molestia en los puntos de inyección durante uno o dos días, y a veces pequeños moretones.
¿Qué resultados puedo esperar?
Cuánto tarda en notarse. El efecto empieza en los primeros días.
Cuánto dura. aproximadamente unos 6 meses y medio. Algunas menos, otras bastante más, entre 8 o 10 meses.
Sobre la dosis. La cantidad aprobada es de 50 unidades por axila. En los ensayos se comparó con una dosis mayor y no se encontró mejor resultado, así que más cantidad no significa mejor efecto.
¿Quién no debería recibir este tratamiento?
Personas con alergia conocida a la toxina botulínica o a algún componente de la fórmula
Si hay una infección activa en la piel de la zona a inyectar
Durante el embarazo o la lactancia
En menores de 18 años, para esta indicación
Requiere evaluación cuidadosa y conversación previa si tienes alguna enfermedad neuromuscular como miastenia gravis, síndrome de Lambert-Eaton o esclerosis lateral amiotrófica porque en esos casos el riesgo de debilidad muscular es mayor.


